Hace unos días atrás aprendí mirando otros blogs que existía el BLOQUEO
Si no entendí mal, sirve para tejidos de lana y los resultados son espectaculares.
El mes pasado cuando comencé a preparar el quilt Dot to Dot,
tuve un problemita con una de las telas batik.
Encogió 1". Sí, toda una pulgada completa.
Ayyyyy!! Qué dolor!!!!
Se me ocurrió bloquearlo a ver que pasaba, y este es el resultado.
Observen la pulgada que falta. En realidad es más de una pulgada,
una arriba, otra abajo y media a un costado.
Bien mojado y a esperar...
Y casi, casi lo logro
No me sirvió para este quilt porque igualmente me faltó 1/4" del lado de abajo.
Obviamente lo guardé para otro trabajo.
Pero aprendí algo nuevo: que siempre, siempre, hay que probar, que no todo está perdido.
Yo soy de las que piensa que todo pasa por algo.
En este caso, por algo habrá sido que no tuvo que estar en este quilt, no?
Cuando menos lo espere, seguramente voy a preparar otro trabajo con este bloque.
Y siguiendo con el tema, pero por otro costado, les muestro en lo que ando.
Esta es la parte que realmente detesto: el armado, cortar la guata y alfiletear.
Pero bueno, no queda otra.
Estas son las fundas para los almohadones
Estuve dos días sin quiltear porque no sabía que diseño hacer.
Me decidí por los círculos (qué ovbia!) y por hacerlo a mano,
con hilo Mouliné, y con puntadas grandes.
Me gusta mucho como queda y se hace rapidísimo. Este método tiene un nombre que en este momento no recuerdo y lo copié de
Victoria que lo usa casi siempre.
Lo prefiero mil veces al quilteado a máquina, que me frustra, me agobia y siempre me queda mal.
Los espirales los hice a mano alzada
El quilteado lo hice con bastidor
De esta experiencia en particular, nació una técnica que nunca ví, pero que debe existir.
No me voy a adjudicar la autoría, pero por las dudas voy a subir un video, en cuanto mi hijo se tome un minuto para filmarme, porque necesito las dos manos.
Yo lo voy a bautizar momentáneamente "técnica Silvana de quilteado".
Se logra cuando las yemas de los dedos quedan totalmente inutilizadas, a tal punto que no podía ni teclear el celular. Ni hablar de que me corté las uñas al ras para no clavármela en el dedo contrario.
Una de mis frases preferidas: la desesperación es la madre de todos los inventos.
Nos vemos la próxima! Un beso, Sil