En el fondo de casa hay un estanque que es propiedad de Tomás.
Un punto para él: lo hizo solo, con alguna colaboración del resto de los familiares.
Después de un tiempo, y siendo más grande y con más autonomía, empezó a asesorarse.
Hizo un curso en Panambí y el resultado fue el desmantelamiento del estanque.
Después de mucho trabajo manual
con un balde y una bomba,
quedó sequito y comenzó el desmantelamiento.
Esa noche llovió, y el estanque se llenó de nuevo.
Y ahí quedó...
Aclaro que esta foto fue tomada con 8 grados de temperatura a las 3 de la tarde, nubladísimo.
Las fotos siguientes, fueron tomadas en el mes de marzo, con mucho sol y 30 grados de calor.
Este estanque tenía peces. Algunos los regalamos y otros fueron a parar a un mini estanque provisorio.
Este rincón era el paso preferido de Berni.
Se imaginan con lluvia? Un barrizal continuo.
Un poco de la leña reservada para el asado, algunas plantas de otras partes del jardín,
algunas acuáticas y los peces.
Listo, ya no puede pasar más y el lugar quedó realmente precioso.
Igual no se resigna y a veces la encuentro sentada ahí....
(los dedos que se reflejan en el agua son los de Tommy)
Nos vemos la próxima! Un beso, Sil.